viernes, 24 de octubre de 2008

EL GRAN DT


A los argentinos nos preocupan muchas cosas. Sin embargo, el nombre de la persona que se haga cargo de la selección de fútbol nacional es uno de los motivos que hacen que más de uno no duerma. A ellos les decimos: a no desesperar, porque ya tenemos un nuevo candidato. Enrique Macaya Márquez visitó el piso de Mañanas informales y no sólo habló de equipos y jugadores: confesó: "Me habría gustado ser DT como fenómeno social de manejos de grupos" y también comentó sus ganas de ser el nuevo DT de la selección Argentina. "Hoy aceptaría ese puesto", declaró el famoso comentarista y sentenció: "Lo que la selección necesita es fortalecer el cuerpo técnico". No solo sacó a la luz su deseo de formar parte del equipo, sino que además se dio el lujo de proponer al actual técnico, que piense en Malanotte como un posible integrante de la selección. 'Podrá quedarse con este puesto y quitarles la posibilidad a Maradona o a Bianchi?

Piensa usted que el hombre de increible parecido a Pablo Marmol de los Picapiedras, sería capaz de dirigir los destinos de nuestro seleccionado?

Es una locura confiar las riendas de la albiceleste a un hombre que ha cubierto todos los mundiales de fútbol desde Suecia 54, y es respetado y admirado por colegas y todo el ambiente del deporte?

Y la última, después de confiar nuevamente en Basile es descabellado pensar en Macaya Marquez?

1 comentario:

Sabrina Marchese dijo...

Disparatado el interrogante? Ilusoria la pregunta? No lo suficiente como tantas designaciones sin aparentes explicaciones (demasiados malanottes en los bancos del fútbol argentino). Suspicacias aparte, una palabra tan autorizada como Enrique Macaya Márquez es, al menos, la persona indicada para proponer al CANDIDATO y, por consiguiente, vale la pena escucharlo. En un país donde las dictaduras han signado épocas, la pluralidad en cuanto a quienes pueden ofrecerse y ganar votos es válida. Y no es para menos, aunque no hayan listas sábanas ni cuartos oscuros para elegir el DT de la selección argentina de fútbol, es un cargo que goza de la antipatía o de la gloria popular con demasiada celeridad. En efinitiva, sería la única manera de garantizar que la celeste y blanca fuese verdaderamente, FÚTBOL DE PRIMERA.